miércoles, 3 de febrero de 2016

Reseña Nadie se llama Perucho Corchuelo

UNIVERSIDAD DE LOS LLANOS
Reseña Analítica
Profesora: Martha Janneth Ibáñez Pacheco

UNILLANOS
PEDAGOGÍA INFANTIL (LITERATURA INFANTIL)
Fecha
06/FEBRERO/2016
Elaborada por
ADRIANA MORA GUTIERREZ  3019


Referencia bibliográfica:
Castilla, Julia Mercedes. Nadie se llama Perucho Corchuelo. Bogota D.C, Colombia. Panamerica Editorial. 2004.
Palabras Clave:
Cuentos juveniles colombiano, familia, amigos, rol del adulto, moraleja.
Descripción:
Perucho Corchuelo es un niño que pasaba unos días en casa de sus abuelos. El abuelo le dijo que al día siguiente irían al circo, lo cual lo emocionaba mucho.  Jugando con unos niños del vecindario, este les dijo que se llamaba Santiago Roché; a Perucho Corchuelo no le gusta su nombre dice que es raro y feo, que es divertido tener otros nombres.

A la hora de la cena, cuando los abuelos se enteraron que había cambiado de nombre, le dijeron que no tenían algún parentesco, ya que el apellido de ellos no es Roché sino Corchuelo, de esta forma lo llamaron Santiago y esto lo puso triste, no le gusto como sonaba.

Cuando pregunto por la ida al circo, se enteró de que iban a llevar a Perucho Corchuelo, no a Santiago. Al ir a la cama, no pudo dormir bien. Al día siguiente les dijo a sus abuelos que no importaba si no iban al circo pero quería que lo llamaran por su nombre Perucho Corchuelo, quería que otra vez fueran sus abuelos, ese mismo día fueron al circo y así orgulloso de su nombre decidió seguir llamándose de esa forma.
 Análisis Crítico:

Desde mi punto de vista, es un libro infantil colombiano me pareció interesante ya que deja una moraleja. Tiene un discurso apropiado para tratar con los niños y poderles leer y que a medida que ellos crezcan lo puedan utilizar en sus lecturas y también hacerlo en familia, para fortalecer los lazos familiares. Tiene imágenes grandes y coloridas, que hacen llamar la atención de los infantes

Según Maria Montessori: “El rol del adulto en la Filosofía Montessori es guiar al niño y darle a conocer el ambiente en forma respetuosa y cariñosa. Ser un observador consciente y estar en continuo aprendizaje y desarrollo personal.

En el texto, cabe destacar el papel de los abuelos para que el niño entendiera por si solo el valor y la importancia de su nombre, sin que ellos se lo impusieran o lo regañaran, le hicieron caer en cuenta por medio de sus palabras suaves y bien utilizadas que ese era su nombre, que él ya tenía una identidad y que el solo lo iba a apreciar y a querer. Observaron al niño y se dieron cuenta que había reflexionado y que aprendió a quererse y así le cumplieron la cita que tenían.